Vestidos años 50, pinup, rockabilly, swing, madmen...

Estropajo de esparto y detergente en polvo. GRANDES CLÁSICOS REDESCUBIERTOS.




Empiezo una serie de artículos que personalmente me divierte muchísimo que la llamaré Grandes clásicos redescubiertos (por mí). Hoy empezaré con el estropajo de esparto y el Vim de toda la vida.

Es triste porque lo redescubrí en un chino y no suelo ir a estas tiendas sobre todo porque son negocios que dan poco trabajo a los españoles: ellos se lo guisan, se lo comen y mandan el dinero fuera y como eso no me mola tuvo que ser un domingo cuando entré en un chino.
Pero cuando tratando de orientarme vi el estropajo de esparto, que a mí me sonaba del año la nana, no me pude resistir y lo incorporé a mi compra.

Tuve el paquete de 3 unidades guardado en el armario hasta que en otro viaje al super vi el Vim, que me recordaba cuando limpiaba los baños de casa cuando era pequeña y ¡he descubierto un equipo ganador! Ya no puedo vivir sin el Vim y el estropajo de esparto. Ya soy vintage hasta limpiando .-)
Yo, supongo que como casi todas, para lavar echaba mano del mistol o cualquier otro lavavajillas que echan un montón de espuma, y cuando por ejemplo, me enfrento con las sartenes o los envases de plástico, me cuesta que dejen de tener ese brillito de grasa a pesar de las jabonadas que le dé. Mi sorpresa es que Vim se come la grasa, la disuelve, queda mate con el polvito y cuando enjuagas queda la superficie mate, sin rastro de grasa, así, a la primera y pasas el dedo y se queda atrancado (se me entiende, no?). El Vim lo compagino con el detergente líquido para la cristalería.

La prueba de oro fue con los muebles de mi cocina. Tengo una cocina moderna de color marrón oscuro de moda y quedan las huellas de los dedos, de la grasilla de la mano, en las puertas de todos los armarios y cajones. Mira que lo he frotado con jabón líquido, con cif, k7, amoniaco y, siempre si lo miraba así de lado, quedaba el cerco. Con el Vim y mi estropajo de esparto ha sido mano de santo.
En el baño también me ha gustado mucho porque me cuesta mucho menos aclarar y al ser un polvo áspero me da sensación de que arrastra la suciedad. Y el olor!!! Verde acre, olor de limpieza astrigente que recuerda un poquito al antiguo olor de los hospitales. Además el detergente en polvo es más barato, porque un limpiador de baño ronda los 3 euros y esto cuesta con marca de súper 60 cm.
El estropajo ha sustituido completamente al estropajo verde en mi casa porque se adapta a la forma de todas las superficies, no raya, se lava mejor que el estropajo y se lleva la suciedad de maravilla. De vez en cuando me encuentro una fibra de estropajo en alguna pieza de la vajilla, pero no me importa. Llevo usando el mismo rollito para la cocina un mes y las fibras siguen limpias. Lo utilizo para la vajilla, la encimera, la vitrocerámica y es a mi parecer más eficaz que la espuma del estropajo verde. A mí me parece que hay que frotar menos. Y además son más baratas.
Os animo a que lo probéis y me contéis.

PD. Cuando hacía cola me puse a hablar con otras clientas sobre mi hallazgo y me dijeron que usaban el esparto para quitar el blanco de los azulejos. Yo como no los blanqueo no lo he hecho pero por lo visto es lo mejor.

Por cierto, y ya acabo, os doy las gracias por el buen acogimiento de las guías vintage por regiones, cuando he visto los seguidores en el feedburner me he quedado patidifusa a pesar de que estén vacías. Eso me anima a seguir con el proyecto. Ya he escrito a Vollswagen para el patrocinio de una furgo y poder recorrer España, pero si no, ya sabéis que hay plan B.

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