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El martillo de Bridget Jones

Si vivimos solas porque no sabemos y si vivimos con un hombre porque nunca le pillamos en buen momento. El caso es que los cuadros siguen apoyados en el suelo, los muebles de Ikea están sin desembalar o cojeando, la correa de la persiana está floja…. en casa siempre pasan estas cosas y ya es hora de que alguien se ocupe de ellas. ¿Y quién mejor que tú?CynthiaRowleyA3_jpg_537x302_crop_upscale_q85[1]

Tenemos los arrestos suficientes para plantarle cara a la perilla de la lámpara desgarrada, para cambiar un fusible o poner la goma de la lavadora sólo que cuando se trata de bricolaje, no es que no nos interese sino que nos falta inspiración. Hay que reconocer que martillos y destornilladores son muy aburridos. Mangos de madera, cabezas de metal, ¡no hay color!
CynthiaRowleyA2_jpg_537x302_crop_upscale_q85[1]Esto mismo debió de pensar la diseñadora de moda neyorkina Cynthia Rowley, acostumbrada a perseguir a su padre con la caja de herramientas por toda la casa, y quien con gran visión de futuro le enseñó los rudimentos de las chapuzas caseras desde que usaba coletas. Cuando Cinthia creció le cogió gusto a hacer ropa coqueta y femenina y pensó, ¿ y por qué no hago lo mismo con mis herramientas?
Así que se puso manos a la obra y diseñó un brillante diseño floral para el martillo y la linterna, otro estampado con arabescos para el nivel, uno más en rojo para la cinta métrica y un último en amarillo para el destornillador. Y como Cynthia no puede resistirse a un buen bolso hizo uno bien grande de lona para guardar todo esto y a veces hasta lo utiliza como bolsa de fin de semana.

Con este kit de chapuzas tan glamoroso a una la asaltan las ganas de empezar a comprobar el estado de todos los tornillos de la casa para buscar un motivo por el que usar el destornillador. Trabajar con un martillo, un objeto funcional, que es a la vez un objeto de arte anima a cualquiera a arremangarse delante de la mesita de madera sueca aún a riesgo de perder las pestañas.
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Para ilustraros  como se puede se puede trabajar de Manolo sin perder el glamour os dejo con Bárbara Wurden, La Diosa Manitas. Bárbara con guiño sexy y juguetón nos enseña en sus videos lúdicos los secretos de la carpintería, la pintura y las reparaciones más habituales en casa. Y todo lo hace con un toque muy femenino. Llama la atención su traje de faena y herramientas: casco, cinturón de herramientas, zapatos de trabajo, rastrillos, picos, taladro absolutamente todo es rosa, y como ella, picante. Viéndola me pregunto si Cynthia no se ha quedado corta en su línea de diseño.
Espero que os guste. A mi me encanta verla aunque no tengo intención de coger un serrucho.



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